Por ti

A mi psicólogo, Santiago Cuervo León, quien ha sido parte importante de mi proceso de reivindicación; quien ha sido esa pieza clave para abrir mi entendimiento, para percibir la verdadera realidad y abrazarla, llevándola hasta esa delgada línea entre la razón y el sentimiento.

Con su empeño y profesionalismo que lo distinguen, ha sido quien ha logrado dar sentido a cada una de mis experiencias, analizando cada etapa de mi vida hasta llegar a ese grato entendimiento.

Agradezco cada uno de sus acompañamientos, su forma de comprensión y esa paciencia sin juicio. Me ha visto llorar y reír, ha conocido todos mis estados de ánimo y los ha guiado para convertirme en la persona que empiezo a ser. Él es quien me da ese impulso para levantar mis alas.

A mis hijos, que son mi fortaleza; quienes me motivan a seguir adelante día a día, a superarme y a encontrar un motivo digno para continuar, alcanzando todas esas metas y sueños que algún día estuvieron suspendidos, pero que hoy empiezan a surgir.

A mi niña interior, que ha sido esa guerrera amazónica que habita dentro de mí; quien me inspira a lograrlo y a levantarme cada vez que mis rodillas quieren doblarse. Ella es esa fortaleza que hoy me sostiene en medio de cada una de mis batallas.

A todas esas mujeres que han pasado por abuso psicológico y emocional, y han sido incomprendidas por el mundo, puestas en soledad y aisladas por la ignorancia. A ellas, que hoy se levantan no solo contra su abusador, sino contra el mundo y contra sus propios pensamientos negativos, para alcanzar libertad en sus vidas y en sus corazones.

A todos ustedes, ¡gracias!
Porque juntos levantaremos nuestras alas en medio de las ruinas.

Por la noche durará el lloro,
Y a la mañana vendrá la alegría.

Salmo 30:5