Un buen día inicia cuando te levantas y el primer pensamiento del día es elegirte; buscas mejorar tu día en cada cosa que hagas, piensas en ti como primer lugar…
Hoy mi día inició con una sonrisa, un desayuno saludable, una ida a la oficina con buena música de camino, almuerzo saludable con amigos. Inicié una programación especial de entrenamiento y continúo con mi alimentación saludable. Leo un libro que enriquece el espíritu y escribo un poco sobre mi día.
Hoy me elegí, y eso es un logro importante en medio de cualquier transición que vivamos. Elegirte en medio de las pruebas no quiere decir que podamos vivir sin dolor, sin recuerdos o evitar lo que sentimos; podemos hacerlo en medio de la situación, levantar nuestras alas en medio de las ruinas. Es algo que, como mujeres, podemos aprender y hacer para no decaer.
Llorar y sentirnos tristes es parte de cualquier proceso, pero también debemos tener la fortaleza para levantarnos en medio de la crisis, poco a poco. No es evitar pensarlo; podemos desahogarnos, llorar y, a veces, retirarnos de la vida social temporalmente, pero volver no es opcional.
Hoy fue un gran día porque me elegí, porque no espero que nadie me elija; me elijo yo misma, y eso es más de lo que podamos esperar. Levántate y ponte bella, que lo mejor que me pudo pasar fue ser descartada por un narcisista… hoy empiezo a vivir mi libertad.
“A ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado…”
Isaías 61:3

